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Consigue un rejuvenecimiento facial de forma uniforme.
Arrugas, manchas solares, lesiones vasculares o dilatación del poro e irregularidades de la pigmentación cutánea son huellas que los años, el sol, el estrés o el consumo de alcohol y tabaco dejan sobre nuestro rostro.

El tratamiento con IPL ofrece un rejuvenecimiento global y en todo el rostro de forma uniforme. Esta apasionante técnica se ha convertido en una de las técnicas estéticas con mayor demanda en todo el mundo debido a los variados problemas que puede tratar en cada sesión. Es posible realizar el tratamiento de rostro, cuello, manos y escote en cada sesión.

El envejecimiento del rostro se debe en gran parte al efecto acumulado a lo largo de los años de la luz ultravioleta, y se manifiesta en forma de cambios de la coloración (manchas oscuras o léntigos, rojeces, arañas vasculares, amarilleamento), pérdida del tono y pequeñas arrugas en las zonas más expuestas a la luz. Hasta la aparición de este tipo de tratamientos, era necesario resolver cada uno de estos problemas estéticos por separado, con los numerosos procedimientos cosméticos o con los láseres existentes.

El IPL es un moderno sistema de rejuvenecimiento facial que emite un haz de luz similar a la del láser pero mucho más versátil ya que puede modificarse según el tipo de problema a eliminar, su profundidad y la piel de la paciente.

El foto-rejuvenecimiento con IPL trata a la vez toda la superficie de la cara, en lugar de hacer sesiones por separado para cada zona aislada del rostro o para cada imperfección cutánea específica. De esta forma se consigue un resultado más uniforme y un aspecto más fresco y juvenil.


La IPL (Luz Pulsada Intensa).
Los equipos de IPL se componen de una lámpara de flash que emite luz visible de longitudes de onda que suelen ir desde los 515 a 1200 nm. Mediante distintos filtros y cuarzos se realizan cortes del espectro de luz que nos permiten actuar sobre las distintas estructuras cutáneas deseadas (lesiones pigmentadas, capilares, vello…). A mayor longitud de onda lograremos llegar a estructuras más profundas dentro del tejido sobre el que actuemos. Al mismo tiempo, la estimulación térmica producida, desencadena síntesis de colágeno, con el consiguiente aumento de su densidad y mejora de la textura de la piel.

Los sistemas de IPL, en definitiva, actúan 3 componentes fundamentales de la piel: sobre el colágeno dérmico, sobre la sobre pigmentación y los capilares dérmicos dilatados.

La luz pulsada intensa ha demostrado gran eficacia en el tratamiento integral del envejecimiento cutáneo fundamentalmente facial, dorso de manos y escote.

La duración de la ipl facial oscila entre 15 y 20 minutos, y la frecuencia de las sesiones depende de la necesidad propia de cada persona.