Cargando...
CUIDADOS CORPORALES.
¿Qué es un Tratamiento Reafirmante?.
Las cremas contra la flacidez o reafirmantes son aquellas que tonifican, alisan y refuerzan las fibras elásticas que se encuentran en la piel, a la vez que ayudan a regenerar los tejidos o células que han perdido su fuerza natural. Para lograr este objetivo incluyen proteínas, vitaminas y nutrientes cuya eficacia en la prevención y mejoramiento de la salud cutánea se ha comprobado.

Durante las primeras tres décadas de vida la epidermis se renueva prácticamente cada 3 o 4 semanas, de modo que la piel luce brillante y tersa; además, las fibras de elastina y colágeno localizadas en la dermis se encuentran fuertes e intactas, por lo que su firmeza es notable. Esto es mucho más notable en el rostro, que luce sin líneas de expresión a menos de que la persona sea de tez clara (al tener menos pigmento se encuentra más desprotegido) o se sobreexponga al Sol y contaminación.

El envejecimiento de la piel comienza aproximadamente a los 30 años, debido a que disminuye la velocidad de regeneración de las células y a que las proteínas estructurales comienzan a debilitarse; sin embargo, es a partir de la siguiente década que la flacidez se vuelve más notoria, pues además de que los procesos de restauración se entorpecen, los poros se agrandan, la pigmentación general se torna pálida y aparecen manchas oscuras por factores ambientales, depósitos de grasa, apariencia áspera, así como arrugas profundas.

Existen otros factores que maltratan a las estructuras cutáneas y aceleran su deterioro y pérdida de firmeza, como dieta pobre en nutrientes, estrés, subir y bajar de peso continuamente, embarazo, consumo de tabaco y alcohol, exposición a sustancias químicas, desvelarse, cambios hormonales derivados del climaterio o menopausia y algunas enfermedades, como infecciones causadas por hongos, anemia (mala distribución de oxígeno en todo el organismo por deficiencias en glóbulos rojos) o padecimientos autoinmunes, es decir, aquellos en donde el sistema de defensas del organismo ataca a sus propios tejidos, entre ellos los de la piel (lupus y síndrome de Sjögren, entre ellos).

Cabe mencionar que aunque la flacidez resulta más notable en el rostro debido a la presencia de arrugas, líneas de expresión y "patas de gallo" (en el hombre la afeitada acentúa este problema en tanto que en la mujer el uso de maquillaje), lo cierto es que los tejidos de otras partes del cuerpo, concretamente senos, abdomen, glúteos, muslos y parte interna de los brazos sufren envejecimiento por igual, sólo que lo manifiestan a través de pérdida de tres factores: elasticidad, suavidad y humedad. Todo esto nos permite comprender que el cuidado de la piel depende de la conjunción de varios factores, entre ellos la aplicación de productos nutritivos e hidratantes.

2013 @ Isabel Sanz